Cremosas, crujientes y artesanas: un mundo de croquetas

Cremosas, crujientes y artesanas: un mundo de croquetas

La croqueta es ese bocado que a todos gusta sin distinción. Este pequeño manjar ha evolucionado enormemente en los últimos años. De ser una receta tradicional, a surgir todo tipo de variedades: basta con un poco de creatividad para darle un toque diferente y especial a este plato.

A continuación, te contamos cuáles son algunas de las favoritas de nuestro catálogo, todas ellas cremosas y crujientes, hechas de forma artesanal una a una, dando como resultado deliciosos sabores.

Croquetas de queso azul y nueces: Cremosas por dentro, crujientes por fuera, y con ese toque intenso y único que le da el queso azul. Recomendadas para los paladares más atrevidos y a aquellos que quieran experimentar nuevos sabores.

Croquetas de jamón ibérico: Las más tradicionales, esas que nunca fallan. Tienen el inigualable sabor del jamón ibérico y sorprende por su suave textura.  Quien la prueba, repite una y otra vez.

Croquetas de boletus: Son las preferidas por muchos comensales, especialmente en otoño. Esta seta le confiere un sabor muy especial que, unido a su textura crujiente, hace que sean uno de nuestros platos favoritos.

Croquetas de txipirones en su tinta: El toque especial que le da el calamar hace que quien pruebe esta croqueta quede gratamente sorprendido. Sírvelo con un toque de alioli y acertarás.

De parmesano y stracciatela de tomate: Diferentes y originales. Esta receta mezcla la textura cremosa del interior con el delicioso sabor del parmesano y un toque de stracciatela de tomate. El toque final lo pone un exterior crujiente.

Croquetas de cochinillo: Contundentes y sabrosas como pocas. Este tipo de croqueta es el aperitivo imprescindible para el otoño y el invierno.

 

Algunas de ellas son sin gluten y horneables y, por lo tanto, más saludables. Sabor, calidad y variedad para que todos disfruten por igual. ¿Cuál de ellas servirás este otoño a tus comensales?